El hermano (o el miedo de tener otra guagua)

Cuando vivimos todo lo de nuestra hija, un futuro hermano o hermana estaba descartado en nuestros planes futuros. Por los riesgos post operación, por que tuviera la misma condición, por que nunca pensé que tendríamos el tiempo para hacernos cargo de otra personita. 

Pero las cosas cambian y los miedos se matizan con el tiempo; siempre quisimos tener otro hijo/a, agrandar la familia y que nuestros niños fueran compañeros cercanos en edad.  

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No era una decisión fácil y había varios puntos que considerar. Primero, averiguar si había alguna condición genética que hubiera llevado a que mi hija tuviera espina bífida; durante el embarazo anterior había tomado el ácido fólico y vitaminas de rigor, por lo que decidí averiguar más. Me hice el examen que testea la mutación genética MTHFR (enzima metiltetrahidrofolato reductasa), que  interviene en el metabolismo de la homocisteína y el ácido fólico, fundamentales para el proceso de formación del ADN.

Suena complicado, pero una mutación en el gen de la MTHFR provoca una alteración en la enzima. Dependiendo de si la mutación es heterocigota (menor) u homocigota (mayor) es el efecto en su funcionalidad. En mi caso era el menor, por lo cual la enzima mantendría su actividad y no está claro que tuviera relación directa con defectos del tubo neural. Cuando la mutación es homicigota los doctores tienen a creer que sí hay un efecto más directo. 

De todas formas me hice el resto de los exámenes asociados (homocisteína, Vitamina B12, entre otros). Todos salieron normales, por lo que en estricto rigor no necesitaba tomar medidas adicionales... las tomé igual 

Además de tomar ácido fólico, tomé también ácido fólico como metafolato (un tipo de ácido fólico que se absorbe más fácilmente por la sangre). Esto desde que tuve a mi primera hija. 27 meses después nació nuestro niño, sano y exquisito. Los doctores recomiendan esperar 18 meses post nacimiento de guagua con cirugía fetal para quedarse esperando nuevamente. En Estados Unidos, la recomendación suele ser 2 años, principalmente por el daño y la cicatriz que queda en el útero por la operación.

Cualquier mamá que pasó por un embarazo como el nuestro sabe el terror que tuvimos los primeros tres meses del segundo embarazo, que no podíamos dormir las noches antes de la ecografía, que tuvimos miedo hasta el último momento porque cediera la cicatriz previa y tuvieramos una segunda guagua prematura. Fue también un embarazo muy agradecido y sanador, de celebración con cada buena noticia, de poder disfrutar a una guagua sin una preocupación constante por sus terapias y su salud. 

Ha sido como ser padres por primera vez. ¡Nos parece todo tan simple e intuitivo! No hay terapias, remedios y tratamientos, ni que aprender una infinidad de términos médicos ni visitas interminables a los doctores. Nuestra hija lo cuida y él la mira con devoción y nos sentimos afortunados con la linda familia que tenemos. 

ACTUALIZACIÓN: Al ser la mutación en el gen de la MTHFR un problema que puede producir otras dificultades en los embarazos  (aborto espontáneo, anecefalia) y generar además problemas en la persona con la mutación (enfermedades cardíacas y accidentes vasculares) me han escrito varias mamás con algunos puntos que creo importante destacar, que también me habían comentado los doctores pero entre tanta información se me pasó. 

1. Hay personas que pueden tener la mutación y tener hijos sanos, y luego enterarse de la mutación al hacerse exámenes buscando la causa del aborto espontáneo. Por eso, si una persona tiene antecedentes de familiares con espina bífida es recomendable hacerse los exámenes de rigor (Homocisteína, B6, B12, y el MTHFR si es que quiere profundizar). En caso de tener algún problema para absorber las vitaminas B, los doctores van a recomendar 5ml de ácido fólico de por vida y algún otro complemento de Vitamina B (Neurobionta por ejemplo). 

2. Si uno tiene la mutación y si sabe que no absorbe bien las vitaminas B, es importante que la ingesta de 5ml de ácido fólico sea de por vida. No sólo para prevenir un embarazo con más riesgo a malformaciones del tubo neural, sino porque (según varios papers) también ayuda a la madre a reducir sus riesgos de enfermedades cardíacas y accidentes vasculares, a los que estaría más expuesta por la falta de vitaminas.