Tiempo de terapia

La terapia.... no sé como dimensionar lo importante que ha sido para para nuestra hija. Desde el primer día hemos sido súper exigentes con nosotros como padres en darle lo que necesita. Cansa muchísimo, es una rutina que uno quisiera evitar, pero finalmente es lo que la ayudará a alcanzar sus logros. 

Nosotros empezamos con terapia cuando ella aún estaba en la Neo... y nunca más paramos. Los tipos de terapia los voy a detallar después, pero quisimos empezar con la Teletón.

Con nuestra hija de sólo 5 meses (2.5 meses de edad corregida), empezamos a ir a la Teletón. Comenzamos con kinesióloga y luego participamos de los grupos de mielo (3 o 4 niños de edades similares que busca que las mamás se involucren en la terapia de los niños). Más allá de la excelente terapia puntual, creo que para una mamá con un hijo con alguna discapacidad, ir al a Teletón es una experiencia importante. 

Uno ve que hay muchas personas en la misma situación; ve madres tan comprometidas que vienen desde lejos para que su niño reciba la mejor atención posible. Uno ve niños que están con situaciones más complejas que las propias, y otros con menos problemas. Pero lo más importante es que uno ve a cientos de madres (y varios padres) enamorados de sus hijos, que están dispuestos a hacer todo para ellos puedan avanzar. 

Es esperanzador, porque uno está en la misma situación, soñando con los mismos milagros y dispuestos a hacer los mismos sacrificios y finalmente uno se siente acompañado. La actitud que rondea la Teletón no es de pena ni de lástima, es de esfuerzo y superación y creo que es importante empaparse de eso cuando se empieza este camino. 

Con el tiempo y por el trabajo de ambos hemos debido intercalar la Teletón con otras terapias, pero le tenemos un tremendo cariño, por su rol irremplazable para muchas familias chilenas. Es por eso que aceptamos participar cuando nos pidieron estar en la Teletón del año 2012. Nos costó decir que sí porque hay algo muy íntimo en el proceso que se vive, pero al mismo tiempo nos pareció egoísta no compartir una historia que podría dar ánimo a otras familias.